12/22/2005

[Opinión] De festejos populares e ideas obsoletas

En el afán en proceder al sentido común de festejo parecen encentrarse ahora una grande cantidad de personas alrededor del mundo, ya que en este mes nos encontramos en vísperas del acontecimiento anual en el cual se rinde atributo a una causa que tiene un sentido significativo para muchos individuos en nuestras presentes sociedades. Aunque su representación sea diferente por cada cultura, la intensidad del festejo parece estar basada en ciertas ideologías, las cuales parecen estar ligadas a los valores y creencias de cada cultura, e impulsadas –fuertemente, a la vez,- por términos sociales y económicos. ¿Económicos?

¡Navidad ha llegado!


"a comprar"



Pero percibir la comercialización detrás de “una buena causa” es supremamente duro: implica tener consciencia sobre los actos, y las acciones que se toman. Esto por defecto, ya es muy complicado, ya que el punto verdadero de un “festejo navideño” está en dar obsequios y estar con la familia, en dicho caso, este discurso o crítica, pasaría a ser toda una complicación del “real sentido de este tiempo” pues éste es percibido e idealizado como un tiempo de relajación e humanización por medio del repartimiento de material.

Los zombis están de compras


Simplicidad: idea obsoleta.

Es inevitable para mí, no sentir nostalgia cuando observo el aspecto de la realidad social que intenta impulsarnos a creer que la felicidad y goce se encuentran en la repartición de material y en el consumo irresponsable. Es más triste aún, observar a todos las masas que con certeza creen en el goce que se adquiere por medio de un objeto material, y que a la vez se entregan a su débil capacidad de quizás apreciar lo que realmente tiene un valor existencial: la vida humana.

¡Así es mas fácil, y rápido!




Las ideologías –de los festejos presentemente,- parecen ser susceptibles al beneficio de algunos, o probablemente al de cierto grupo (hablando de un mercado económico en general). El festejo oficial de días específicos en especial, ha sido una buena edificación económica: esta implica tener tiempo a la preparación de mercadeo cuya estratégica está apuntada para una fecha en específico, lo cual eventualmente se convierte en la trampa efectiva para un consumo reforzado por las campañas comerciales que diseñan una “idealidad” para dicho festejo; festejo que, sin duda alguna, está incorporado a una causa verdaderamente virtuosa, como en darle un reconocimiento oficial a lo que nos hace humanos: sentimientos por medio de la espiritualidad y la familia.


Patrones consistentes parecen indicar que hemos patentado, por medio de un mercado económico, desde nuestros deseos hasta nuestros mismos ideales; de tal manera que la idealización de nuestra sociedad se basa en lo que nos ofrezca el mercado. Y nada más. La cultura actual parece edificarse en bases ideológicas.

¿Acaso alguien nos enseña a preguntar?

Por eso me negaré, como todos los años, a llevarme por el impulso inadecuado de festejar de la manera irresponsable al consumo inadecuado.

Feliz navidad a todos...

...bueno, no una feliz navidad para algunos…





-Ilustraciones: J. López (2005)-



“La navidad nos hace mas humanos”




Ilustración de Consume hasta morir



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